COMO MI PAPÁ NINGUNO

COMO MI PAPÁ NINGUNO

COMO MI PAPÁ, NINGUNO

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Como es el caso de algunas personas, no crecí bajo el esquema de una familia conformada por papá y mamá unidos. Mis padres se divorciaron cuando era muy pequeña, así que tuve que dividir mis navidades, cumpleaños y fines de semana entre ambos universos. Aunque tendemos a volver trágicas las historias de niños con padres divorciados, en realidad, en mi caso tuve tanto amor por ambas partes que me sentí plena y completa. Dentro de otras cosas, mi papá odia los pensamientos dramáticos victimistas, así que hubo una mezcla de alegría y determinación.

Mi papá es un hombre que tiene la mágica capacidad de aterrizarme sin bajarme de la nube de mis sueños. Es un hombre como ninguno, y no solo lo digo porque sea mi papá, sino porque es una realidad. Físicamente, mi padre es un hombre corpulento que mide más de 1.90 metros (tristemente no heredé esta bondad). Su imponente físico solía espantar a cualquier enamorado que llevará a casa.

Pero a pesar de su gran y corpulento tamaño, tiene una personalidad dulce, amable y jovial, con el mejor sentido del humor que pueda existir. Hace gracioso hasta el escenario cotidiano más simple, y es que definitivamente su forma de decir las cosas tiene tanta gracia que, sin ser su intención, todas las personas que lo rodean terminan riendo a carcajadas.

Toda mi familia lo adora. Cuando no está en una reunión familiar, se crea un vacío que es imposible que algún otro miembro lo ocupe. Además, es un hombre sumamente estructurado, organizado y conservador en términos comerciales, pero con un toque medio hippie, ya que es antropólogo de profesión. Participa en un grupo de científicos llamado "Ameba" (sí, sé que es un nombre poco atractivo). Ama la evolución humana y es un gran aficionado a los libros de ciencia.

No es precisamente el hombre que ama vestir de corbata y traje. La moda, sinceramente, no es para nada su campo de conocimiento. Es un hombre que no combina ni dos medias y le encanta vestirse con ropa cómoda y algo retro. Además, le encanta la música de su época (casi puedo decir que se quedó congelado en los años 70 y 80). En definitiva, es un amante del mar y un excelente nadador. De hecho, pasa varios meses al año cerca del mar. Cuando era pequeña, hice mi primer buceo a los nueve años con él. Jamás me inculcó miedos y gracias a esta experiencia tan única pude hacer realidad mis sueños de buceo y convertirme en profesional del buceo.

A mi papá le debo tanta felicidad, y no solamente porque gracias a él en mi ADN llevo este cromosoma de alegría, sino porque me ha enseñado a encontrarle la gracia a los momentos más duros. Como bien diría: "Mija, no le prestes tanta atención a eso".

En resumen, mi papá es un amante de la vida. Aprecia la belleza de la naturaleza y disfruta de las cosas simples de la vida. Su alegría y risa son contagiosas y han llenado mi vida de color, amor y alegría. No lo cambiaría por ningún otro papá. La lección más simple y, al mismo tiempo, la más formativa y grande que le atribuyo, es una frase que repite constantemente: "Mija, se te acabó el reinado, te toca salir adelante tú sola".


Con amor, 

Lau, Team Nihlo.


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